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La corrección de surcos y la reposición de tejidos mediante rellenos faciales en Madrid es una de las intervenciones más demandadas en el Centro Médico Bellón para combatir el envejecimiento prematuro. Esta técnica médica emplea sustancias biocompatibles que se infiltran en diferentes planos dérmicos para restaurar volúmenes perdidos o suavizar depresiones cutáneas. El uso de materiales reabsorbibles garantiza una integración total con el tejido del paciente, permitiendo resultados reversibles y seguros bajo supervisión facultativa constante.
Tipos de materiales y planos de infiltración
La elección del compuesto depende exclusivamente de la zona a tratar y de la profundidad de la arruga o hundimiento. Los facultativos seleccionan densidades específicas para trabajar desde la dermis superficial hasta el soporte supraperióstico, asegurando que la estructura del rostro recupere su arquitectura natural sin perder movilidad.
Ácido hialurónico de alta reticulación
Este componente se utiliza principalmente para dar soporte en zonas donde el hueso o la grasa han perdido proyección. Es el material de elección para el aumento de pómulos, la corrección del mentón o el perfilado mandibular, ya que su capacidad de captar agua aporta una hidratación profunda y una resistencia mecánica elevada frente a la gesticulación diaria.
Inductores de colágeno y bioestimulación
A diferencia de los rellenos voluminizadores, estos productos buscan que el propio organismo genere nuevas fibras elásticas. Se aplican en vectores de tensión para tensar la piel y mejorar la flacidez, siendo ideales para pacientes que buscan mejorar la calidad de la dermis y el tono cutáneo sin modificar excesivamente sus volúmenes originales.
- Corrección de ojeras profundas y surco lagrimal.
- Suavizado de pliegues nasogenianos y líneas de marioneta.
- Hidratación y perfilado del borde labial.
Seguridad clínica y protocolo de aplicación
El éxito de estas infiltraciones reside en el conocimiento anatómico profundo de los especialistas. En la clínica se siguen estrictos protocolos de asepsia y se utilizan técnicas de cánula roma para minimizar la aparición de hematomas y reducir el riesgo de punción vascular en áreas comprometidas del rostro.
Diagnóstico previo y expectativas reales
Cada intervención comienza con un estudio fotográfico y clínico para identificar las necesidades estructurales. Los doctores determinan la cantidad exacta de producto necesaria, priorizando siempre la naturalidad y evitando la sobrecorrección, lo que garantiza que los rasgos mantengan su identidad y frescura.
Recuperación y mantenimiento del tratamiento
Tras la aplicación, el paciente puede experimentar una ligera inflamación que remite en pocas horas. Los resultados definitivos se observan tras el asentamiento del producto en los tejidos, momento en el que se realiza una valoración de control para asegurar que el objetivo clínico se ha cumplido satisfactoriamente.
Si deseas recuperar la vitalidad de tu rostro, contacta con nosotros para recibir una valoración personalizada sobre este tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden combinar con otros tratamientos?
Sí, es habitual combinarlos con neuromoduladores o peelings químicos para potenciar el rejuvenecimiento global de la piel, siempre bajo criterio médico.
¿Cuánto tiempo dura la sesión?
Normalmente el procedimiento se completa en unos 30 o 45 minutos, dependiendo del número de viales y las zonas que se necesiten tratar.
¿Qué precauciones debo tener después?
Se aconseja no realizar ejercicio físico intenso, no acudir a saunas y no masajear la zona tratada de forma brusca durante las siguientes 24 horas.
¿Son visibles los resultados al instante?
El cambio es inmediato, aunque el efecto final se aprecia mejor pasados unos días cuando el producto se ha hidratado y la inflamación ha cedido.




